La aerotermia es un sistema de climatización que utiliza una bomba de calor para aprovechar la energía contenida en el aire exterior y transformarla en calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) para la vivienda.
Encaja especialmente bien en una vivienda unifamiliar porque suele haber espacio exterior para ubicar la unidad exterior, mayor libertad para diseñar la instalación y posibilidad de integrar el sistema con suelo radiante, techo radiante, radiadores de baja temperatura, fancoils o incluso placas solares fotovoltaicas.
CONFORT Y EFICIENCIA ENERGÉTICA
El esquema de instalación de aerotermia en una vivienda unifamiliar parte de una idea sencilla: captar energía del aire exterior, transferirla al circuito interior de la vivienda y distribuirla a través de los emisores elegidos.
En una instalación habitual encontramos una unidad exterior, situada normalmente en jardín, patio, terraza técnica o fachada ventilada. Esta unidad incorpora elementos como el evaporador, el ventilador y el compresor, y se encarga de captar la energía del aire exterior.
Desde ahí, el sistema se conecta con el hidrokit o módulo hidráulico interior. Este equipo actúa como punto de intercambio entre el circuito frigorífico de la bomba de calor y el circuito hidráulico de la vivienda. Es decir, permite trasladar la energía generada por la bomba de calor al agua que circulará por el sistema de calefacción, refrigeración o ACS.
En muchas viviendas unifamiliares también se instala un depósito de ACS para cubrir la demanda de agua caliente sanitaria y, según el diseño del sistema, un depósito de inercia para estabilizar el funcionamiento de la instalación, mejorar el rendimiento y evitar arranques y paradas innecesarias.
El circuito hidráulico distribuye el agua hacia los emisores: suelo radiante, techo radiante-refrescante, pared radiante, radiadores de baja temperatura o fancoils. La elección de estos emisores es clave, porque determina no solo el confort térmico, sino también la temperatura de impulsión necesaria y, por tanto, el rendimiento final del sistema.
Aire exterior → Unidad exterior / bomba de calor → Hidrokit → Depósito ACS / depósito de inercia → Circuito hidráulico → Emisores interiores → Confort térmico en la vivienda
En una vivienda unifamiliar, lo ideal es plantear este esquema desde una visión global: climatización, ACS, ventilación, aislamiento y posible integración con fotovoltaica.
Los principales componentes de una instalación de aerotermia en vivienda unifamiliar son:
Es el corazón del sistema. Extrae energía del aire exterior y la transforma en calefacción, refrigeración o ACS.
Se instala fuera de la vivienda y contiene elementos como el evaporador, el ventilador y el compresor. Su ubicación debe estudiarse bien para garantizar rendimiento, ventilación y bajo impacto acústico.
Conecta la bomba de calor con el circuito hidráulico interior. Es uno de los elementos clave para transferir la energía al agua del sistema.
Ayuda a estabilizar la instalación, especialmente cuando hay varios circuitos, emisores diferentes o una demanda variable.
Acumula el agua caliente sanitaria para duchas, cocina y otros usos domésticos.
Mueve el agua por los circuitos hidráulicos de la vivienda.
Permiten regular temperaturas por zonas, horarios y modos de funcionamiento.
Son los elementos que entregan el calor o frío a la vivienda: suelo radiante, techo radiante, pared radiante, radiadores o fancoils.
¿POR QUÉ ELEGIRLO?
La instalación de aerotermia en una vivienda unifamiliar tiene muchas ventajas, pero también algunos aspectos que conviene valorar antes de tomar una decisión.
Tipos de emisores para tu vivienda unifamiliar
La elección de emisores depende de si se trata de obra nueva o reforma, del presupuesto disponible, del nivel de aislamiento y del tipo de confort que se quiera conseguir. En una vivienda unifamiliar, los emisores no son un detalle secundario: son la parte visible —o invisible— del confort.
El suelo radiante-refrescante es una de las mejores combinaciones para aerotermia en vivienda unifamiliar. Trabaja a baja temperatura, reparte el calor de forma homogénea y permite eliminar radiadores visibles, lo que mejora la estética interior.
Es especialmente recomendable en obra nueva o en reformas integrales donde se va a levantar el pavimento. Además de calefacción en invierno, puede funcionar como apoyo a la refrigeración en verano, siempre que el sistema esté bien diseñado y controlado para evitar condensaciones.
El techo radiante-refrescante es una solución muy interesante cuando se busca climatización invisible, silenciosa y compatible con un diseño interior limpio. Es el sistema más eficiente ya que trabaja a muy baja temperatura. Funciona mediante paneles o circuitos integrados en el techo, desde donde se distribuye la temperatura de forma uniforme.
En vivienda unifamiliar resulta especialmente atractivo en reformas donde no se quiere o no se puede intervenir el suelo, o cuando se busca una refrigeración más confortable que la de los splits tradicionales. Es una solución muy alineada con proyectos de arquitectura, interiorismo y viviendas de alto confort.
La pared radiante-refrescante es otra opción de climatización invisible que puede utilizarse en vivienda unifamiliar, especialmente cuando el diseño del proyecto permite integrar los circuitos en determinadas paredes interiores.
Ofrece confort térmico sin corrientes de aire, sin máquinas visibles y con una distribución agradable de la temperatura. Puede ser interesante en obra nueva, reformas de alto nivel o estancias donde no sea viable actuar sobre suelo o techo.
Los radiadores de baja temperatura pueden ser una alternativa cuando se quiere instalar aerotermia en una vivienda unifamiliar sin realizar una reforma integral. Son más grandes o más eficientes que los radiadores convencionales y están diseñados para trabajar con temperaturas de impulsión más bajas.
Son una buena opción en reformas parciales, aunque normalmente no alcanzan el mismo nivel de eficiencia que un sistema radiante bien diseñado.
Los fancoils, también llamados ventiloconvectores, son emisores que utilizan agua caliente o fría para climatizar el aire interior mediante ventilación. Pueden proporcionar calefacción y refrigeración con una respuesta rápida.
Son útiles cuando se necesita frío activo en verano o cuando no es viable instalar suelo radiante o techo radiante. Como contrapartida, generan cierto movimiento de aire y requieren una integración estética más cuidada.
Precios de la aerotermia
El precio de instalar aerotermia en una vivienda unifamiliar depende de muchos factores: metros cuadrados, potencia necesaria, tipo de emisores, aislamiento, marca del equipo, si es obra nueva o reforma, si incluye ACS, y complejidad de la instalación hidráulica.
Como referencia general de mercado en 2026, una instalación de aerotermia en vivienda unifamiliar puede moverse aproximadamente entre 10 500 € y 18 000 €, dependiendo del alcance del proyecto, aunque las viviendas grandes o con emisores radiantes pueden superar esa cifra.
Para una vivienda unifamiliar en la Comunidad de Madrid, estos rangos pueden servir como orientación inicial:
Aerotermia para calefacción y ACS
Adecuada para viviendas donde se quiere sustituir una caldera de gas o gasóleo y mantener una instalación sencilla, especialmente si ya existen emisores compatibles o se plantean radiadores de baja temperatura.
Aerotermia con suelo radiante-refrescante
Es una de las opciones más completas en obra nueva o reforma integral. La inversión inicial es mayor, pero también ofrece un nivel de confort térmico muy alto y un excelente rendimiento energético.
Aerotermia con techo radiante-refrescante o solución integral
Recomendada para viviendas donde se busca una climatización invisible, silenciosa y muy integrada con la arquitectura interior. También puede combinarse con ventilación, fotovoltaica y sistemas de control por zonas.
Estos precios son orientativos. Para saber el presupuesto real, es imprescindible realizar un estudio previo de la vivienda.
Los principales factores que pueden hacer variar el precio de una instalación de aerotermia son:
El ahorro de una instalación de aerotermia depende del sistema que sustituye, del precio de la energía, del aislamiento de la vivienda y de los hábitos de uso.
En general, el ahorro es más notable cuando se sustituye una caldera de gasóleo, una calefacción eléctrica directa o un sistema antiguo poco eficiente. Frente al gas natural, el ahorro puede seguir siendo interesante, sobre todo si la aerotermia se combina con emisores de baja temperatura y fotovoltaica.
Un ejemplo orientativo:
| Situación | Consumo energético anual estimado | Coste aproximado |
|---|---|---|
| Vivienda con gasóleo o sistema antiguo | Alto | Mayor dependencia del combustible |
| Vivienda con aerotermia bien dimensionada | Menor consumo eléctrico útil | Menor factura energética |
| Aerotermia + fotovoltaica | Consumo optimizado | Mayor ahorro potencial |
Una bomba de calor con buen COP puede entregar más de 4 kWh de energía térmica por cada kWh eléctrico consumido. Por eso, la aerotermia no debe analizarse solo por el precio inicial, sino por el coste total durante los años de uso.
En muchos casos, el periodo de amortización puede situarse entre 4 y 8 años, aunque dependerá del consumo anterior, la inversión realizada, las subvenciones o deducciones aplicables y la posible integración con placas solares.
Antes de instalar aerotermia en una vivienda unifamiliar, conviene realizar un estudio técnico para definir bien el sistema.
En Autoconsun, este proceso puede incluir desde el análisis inicial hasta la instalación, legalización y puesta en marcha.
Los puntos principales que se deben revisar son:
La clave está en no tratar la aerotermia como una máquina aislada, sino como un sistema completo de climatización y eficiencia energética.
La instalación de aerotermia puede acogerse a diferentes líneas de ayudas, subvenciones o deducciones fiscales, aunque su disponibilidad depende del momento, la comunidad autónoma, el tipo de vivienda y la mejora energética conseguida.
En España, el IDAE recoge programas relacionados con energías renovables, autoconsumo, almacenamiento y rehabilitación energética, incluyendo líneas vinculadas al RD 477/2021 y otras convocatorias de eficiencia energética.
Además, la Agencia Tributaria contempla deducciones por obras de mejora de eficiencia energética cuando se acredita una reducción del consumo de energía primaria no renovable de al menos el 30%, o una mejora de la calificación energética del edificio hasta clase A o B, según los requisitos aplicables.
En la práctica, para poder justificar estas ayudas o deducciones suele ser necesario contar con:
Por eso es importante que la empresa instaladora no solo ejecute la obra, sino que acompañe al cliente en la parte documental.
Cada vivienda unifamiliar necesita una solución diferente. En Autoconsun estudiamos tu caso, analizamos el consumo, los metros cuadrados, el aislamiento, los emisores más adecuados y la posibilidad de combinar aerotermia con fotovoltaica.
Solicita tu estudio gratuito sin compromiso y descubre qué instalación de aerotermia encaja mejor con tu vivienda.
El precio puede variar aproximadamente entre 10.500 € y 32.500 €, según metros cuadrados, potencia, tipo de emisores, si incluye ACS, si es obra nueva o reforma y la complejidad de la instalación. Para obtener una cifra real, es necesario realizar un estudio personalizado.
Depende del alcance del proyecto. Una instalación sencilla puede completarse en pocos días, mientras que una instalación con suelo radiante, techo radiante, reforma interior o integración con fotovoltaica puede requerir varias semanas.
La aerotermia requiere revisiones periódicas para comprobar presiones, filtros, circuito hidráulico, funcionamiento de la bomba de calor, depósito ACS, termostatos y rendimiento general. Es un mantenimiento menor que el de muchos sistemas de combustión, pero debe realizarse correctamente.
Sí, siempre que la bomba de calor esté bien seleccionada y dimensionada. Los equipos actuales pueden trabajar en climas fríos, aunque el rendimiento puede variar según la temperatura exterior y la temperatura de impulsión necesaria.
Depende de los metros cuadrados, aislamiento, orientación, zona climática, demanda de ACS y tipo de emisores. No se debe elegir únicamente por superficie. El dimensionado correcto debe hacerlo un técnico especializado.
Sí. La aerotermia puede utilizarse para refrigeración si se combina con emisores adecuados, como techo radiante-refrescante, suelo radiante-refrescante con control de humedad o fancoils. La elección dependerá del tipo de vivienda y del nivel de confort deseado.
La unidad exterior genera algo de sonido porque incorpora ventilador y compresor, pero los equipos actuales son cada vez más silenciosos. Lo importante es elegir bien la ubicación, respetar distancias y evitar colocarla en zonas donde pueda molestar a dormitorios, vecinos o espacios de descanso.