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¿Se puede instalar aerotermia en una casa ya construida?
Escrito por Carlos Jimeno | agosto 19, 2026

Sí, en la mayoría de los casos. La clave está en adaptar el sistema a la vivienda real, a sus emisores y a la forma en que la familia quiere vivirla.

Respuesta rápida. La aerotermia puede instalarse en una vivienda existente sin necesidad de realizar siempre una reforma integral. Puede trabajar con radiadores compatibles, radiadores de baja temperatura, fancoils o suelo radiante. La solución correcta depende del aislamiento, las cargas térmicas, la temperatura de trabajo de los emisores y el espacio disponible.

Cuando se habla de aerotermia, todavía es frecuente imaginar una vivienda nueva diseñada desde el principio alrededor de un suelo radiante. Sin embargo, una parte importante de las instalaciones se realiza precisamente en casas ya construidas: chalets que sustituyen una caldera de gas o gasoil, viviendas que se reforman por fases y pisos que buscan un sistema más eficiente para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.

Por tanto, la pregunta no es solo si se puede instalar aerotermia en una casa ya construida. La pregunta verdaderamente útil es qué tipo de instalación necesita esa vivienda para ofrecer confort, un consumo razonable y un funcionamiento estable durante muchos años.

En Autoconsun somos expertos en instalación de aerotermia en Madrid. Antes de recomendar un equipo estudiamos la vivienda, los emisores existentes, el aislamiento y los hábitos de uso. Porque una bomba de calor no debe elegirse únicamente por los metros cuadrados ni por la potencia de la antigua caldera: debe dimensionarse para la demanda térmica real del hogar.

¿Qué hay que tener en cuenta para instalar aerotermia en una casa ya construida?

La aerotermia aprovecha la energía térmica del aire exterior mediante una bomba de calor. Con electricidad alimenta el compresor y transfiere calor hacia el interior en invierno; en los sistemas reversibles, el ciclo puede invertirse para refrigerar en verano. También puede producir agua caliente sanitaria. Su eficiencia depende de cómo trabajan juntos el equipo, la vivienda y los emisores.

En una casa ya construida hay elementos que no siempre pueden modificarse o que conviene conservar. Por eso, antes de preparar un presupuesto, es necesario revisar varios factores.

  • La demanda térmica de la vivienda. Se calcula considerando superficie, orientación, zona climática, cerramientos, ventanas, infiltraciones y nivel de aislamiento. Dos casas con los mismos metros cuadrados pueden necesitar potencias muy diferentes.
  • Los emisores existentes. Hay que comprobar cuánta potencia entregan los radiadores con temperaturas de agua más bajas que las utilizadas habitualmente por una caldera.
  • La temperatura de impulsión. Cuanto menor sea la temperatura a la que debe calentarse el agua, mejor suele ser el rendimiento de la bomba de calor. El suelo radiante trabaja a baja temperatura; algunos radiadores convencionales necesitan temperaturas más elevadas.
  • El espacio disponible. Hay que ubicar la unidad exterior y, según la solución elegida, el módulo hidráulico, el acumulador de agua caliente y otros elementos de la instalación.
  • La instalación eléctrica. Se revisan la potencia contratada, el cuadro eléctrico y las líneas disponibles. En viviendas antiguas puede ser necesario realizar alguna adaptación.
  • El nivel acústico y la ubicación exterior. La unidad debe instalarse respetando distancias, ventilación, mantenimiento, normativa acústica y posibles condicionantes urbanísticos o comunitarios.

Este estudio previo evita dos errores habituales: sobredimensionar el equipo “para que sobre” o instalar una bomba de calor que no puede cubrir la demanda cuando llega el frío. También permite decidir si interesa mejorar antes algún punto del aislamiento. A veces, una intervención concreta en ventanas, cubierta o infiltraciones reduce la potencia necesaria y mejora tanto el confort como el consumo.

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¿Se puede instalar aerotermia sin poner suelo radiante?

Sí. El suelo radiante es una excelente pareja para la aerotermia, pero no es obligatorio. Una bomba de calor aire-agua puede alimentar distintos tipos de emisores. Lo importante es comprobar que esos emisores entregan la potencia necesaria a una temperatura compatible con un funcionamiento eficiente.

No hay un emisor universalmente mejor. La mejor solución es la que cubre las cargas de cada estancia con una temperatura de agua razonable y se integra en el nivel de reforma, el diseño interior y las expectativas de confort de la familia.

Aerotermia con radiadores existente

En algunas viviendas es posible conservar los radiadores y parte de la red de tuberías. Es la alternativa menos invasiva, pero no debe darse por válida sin hacer cálculos. Los radiadores instalados para una caldera tradicional suelen haberse seleccionado para trabajar con agua a una temperatura más alta. Al reducir esa temperatura, emiten menos calor.

La compatibilidad depende del tamaño y número de radiadores, de las pérdidas térmicas de cada estancia y de la temperatura que puede proporcionar el equipo. Si los radiadores están generosamente dimensionados y la vivienda está bien aislada, pueden funcionar correctamente a temperaturas moderadas.

En otros casos será necesario aumentar elementos, sustituir determinados radiadores por modelos de baja temperatura o escoger una bomba de calor preparada para trabajar a mayor temperatura.

Conviene hacer la comprobación habitación por habitación. Mantener todos los radiadores puede parecer la opción más barata, pero dejar una estancia infradimensionada se traduce en falta de confort o en una máquina trabajando continuamente a temperaturas poco eficientes.

Instalación de aerotermia con radiadores en Madrid

Aerotermia con fancoils

Los fancoils son unidades interiores que hacen pasar el aire de la estancia por una batería de agua. Pueden proporcionar calefacción en invierno y refrigeración en verano, por lo que resultan especialmente interesantes cuando se busca sustituir tanto la caldera como los aparatos de aire acondicionado.

Existen modelos de pared, suelo, techo, cassette o conductos. Reaccionan con rapidez y trabajan con temperaturas adecuadas para una bomba de calor. A cambio, requieren una conexión eléctrica, evacuación de condensados cuando refrigeran y una distribución hidráulica correcta. Además, al incorporar ventilador, no ofrecen el mismo silencio ni la misma sensación de confort radiante que un suelo o un techo climatizado.

Aerotermia con suelo radiante

El suelo radiante distribuye agua a baja temperatura por circuitos instalados bajo el pavimento. Al utilizar una superficie muy amplia, calienta de forma uniforme sin necesitar agua excesivamente caliente. Esa es la razón de su buena relación con la aerotermia: permite que la bomba de calor trabaje en condiciones muy favorables.

Además de liberar paredes y evitar corrientes de aire, proporciona un confort suave y homogéneo. Algunos sistemas también pueden funcionar como suelo refrescante, siempre con un diseño y control adecuados para evitar condensaciones.

Su principal condicionante en una casa ya construida es la obra. La instalación tradicional implica levantar pavimentos, incorporar aislamiento, tuberías y recrecido, y revisar puertas, encuentros y alturas. Existen soluciones de bajo espesor que reducen el impacto, pero siguen requiriendo planificación. Por eso suele ser una elección especialmente lógica cuando ya se va a realizar una reforma integral o cambiar los suelos.

¿Qué obras hay que hacer para instalar aerotermia en una casa ya construida?

El alcance puede ir desde una sustitución relativamente sencilla hasta una renovación completa de la climatización. Depende de lo que pueda aprovecharse y de lo que se quiera conseguir.

Nivel de
intervención
Cuándo puede encajar Trabajos habituales
Reforma mínima Radiadores y tuberías compatibles. Retirada de caldera, colocación de unidades, conexiones hidráulicas y eléctricas,
adaptación del ACS y puesta en marcha.
Reforma intermedia Parte de los emisores debe mejorarse o se desea refrigeración. Sustitución o ampliación de radiadores, incorporación de fancoils,
desagües de condensados y ajustes de tuberías y control.
Reforma integral Se renuevan pavimentos o se busca máximo confort y baja temperatura. Suelo radiante o sistema radiante, aislamiento asociado, nuevos circuitos,
regulación por zonas y acabados interiores.

En todos los escenarios se necesita una ubicación exterior bien ventilada y accesible para mantenimiento. En el interior puede aprovecharse el espacio de una antigua caldera o depósito, aunque la producción de agua caliente sanitaria suele requerir un acumulador. También hay que prever el paso de tuberías, desagües, cableado, elementos de seguridad y controles.

Una buena instalación no termina cuando la máquina arranca. La regulación, la curva climática, los horarios y el equilibrado hidráulico son decisivos para que el sistema mantenga una temperatura estable sin encendidos y apagados continuos. La aerotermia funciona mejor cuando trabaja de forma modulante y anticipa la demanda, no cuando se utiliza exactamente igual que una caldera convencional.

¿Cuánto cuesta instalar aerotermia en una vivienda ya construida?

No existe un precio único por metro cuadrado. Como orientación general, una instalación de aerotermia aire-agua para calefacción y agua caliente sanitaria en una vivienda puede situarse aproximadamente entre 10 000 y 18 000 euros, antes de posibles ayudas o deducciones. El importe puede ser inferior en soluciones sencillas y superar claramente ese intervalo cuando se incorporan suelo radiante, fancoils, nuevos circuitos, grandes acumuladores, equipos de alta potencia o reformas complementarias.

El presupuesto depende principalmente de la potencia de la bomba de calor, la superficie y las pérdidas térmicas, el sistema de emisores, la producción de agua caliente, la complejidad hidráulica, la instalación eléctrica, la accesibilidad y el nivel de control por zonas. Por eso conviene desconfiar de las valoraciones cerradas realizadas únicamente a partir de los metros cuadrados.

Para comparar presupuestos hay que comprobar qué está incluido: cálculo de cargas, retirada del sistema anterior, depósito de ACS, depósito de inercia si procede, bombas, protecciones, regulación, legalización, puesta en marcha y trabajos de albañilería. Dos presupuestos con el mismo nombre comercial pueden corresponder a instalaciones muy diferentes.

También debe valorarse el coste a lo largo de la vida útil. Una solución algo más cuidada en aislamiento, emisores o regulación puede reducir el consumo, mejorar el silencio y evitar que la bomba trabaje forzada. El objetivo no es instalar la máquina más barata, sino diseñar un sistema equilibrado.

¿Merece la pena poner aerotermia en una casa ya construida?

Puede merecer mucho la pena, especialmente cuando hay que sustituir una caldera antigua, se quiere eliminar el gas o el gasoil, se busca calefacción y refrigeración con un solo sistema o se está planificando una reforma. Pero la respuesta depende de la vivienda y de cómo se utilice.

La aerotermia suele ofrecer mejores resultados cuando la casa tiene un aislamiento razonable, los emisores pueden trabajar a baja o media temperatura y el sistema está bien dimensionado. En esas condiciones aporta tres ventajas que van juntas: eficiencia energética, temperatura estable y posibilidad de cubrir varios servicios con un único equipo.

En cambio, si la vivienda presenta pérdidas muy altas, radiadores pequeños que exigen temperaturas elevadas o limitaciones graves para colocar la unidad exterior, puede ser necesario actuar primero sobre la envolvente, modificar emisores o estudiar otra solución. Instalar aerotermia sin corregir esos condicionantes no convierte automáticamente una casa ineficiente en una vivienda confortable.

El ahorro económico dependerá del sistema sustituido, del precio de la electricidad, del clima, de la temperatura de consigna y del rendimiento real de la instalación. No es responsable prometer un porcentaje idéntico para todas las viviendas. Sí es razonable afirmar que una bomba de calor bien diseñada puede entregar varias unidades de calor por cada unidad de electricidad consumida, porque no genera todo el calor mediante una resistencia: lo transfiere desde el aire exterior.

La combinación con placas solares fotovoltaicas puede aumentar el aprovechamiento de energía producida en el propio hogar, sobre todo si se coordinan horarios, ACS y gestión energética. Sin embargo, las placas no sustituyen el estudio térmico ni corrigen una instalación mal dimensionada. Aerotermia y solar forman un buen equipo cuando cada sistema está bien diseñado por separado y ambos se gestionan de forma conjunta.

¿Se puede instalar aerotermia en un piso ya construido?

También es posible, aunque aparecen condicionantes adicionales frente a una vivienda unifamiliar. El primero es encontrar una ubicación adecuada para la unidad exterior: terraza, patio, cubierta u otra zona permitida. Deben comprobarse ventilación, accesibilidad, distancias, vibraciones, ruido, integración estética y normativa municipal.

Si la instalación afecta a la fachada, la cubierta u otros elementos comunes, normalmente será necesario consultar a la comunidad de propietarios y revisar sus estatutos. No conviene comprar el equipo antes de confirmar que la ubicación es viable y que se cuenta con las autorizaciones que correspondan.

En el interior hay que estudiar el espacio para el módulo hidráulico y el acumulador de agua caliente. En pisos con pocos metros puede optarse por equipos compactos o plantear aerotermia solo para climatización, según las necesidades. También debe revisarse si existe calefacción individual o central y qué partes de la instalación pertenecen a la vivienda.

Los emisores pueden ser radiadores compatibles, fancoils, conductos o suelo radiante si se realiza una reforma. En un piso, los fancoils o los radiadores de baja temperatura suelen permitir una intervención más contenida que levantar todos los pavimentos, aunque cada caso requiere cálculo y proyecto.

Cómo saber qué solución necesita tu vivienda

Una visita técnica permite pasar de las suposiciones a una propuesta concreta. El proceso debería incluir, como mínimo, los siguientes pasos:

  1. Conocer la vivienda y el uso real. Número de ocupantes, horarios, temperaturas deseadas, consumo de ACS y estancias con necesidades especiales.
  2. Calcular las cargas térmicas. No basta con aplicar una regla rápida de vatios por metro cuadrado.
  3. Revisar emisores y tuberías. Se comprueba qué puede conservarse y qué conviene adaptar.
  4. Definir ubicaciones. Unidad exterior, módulo interior, acumulación, pasos de instalaciones y accesos de mantenimiento.
  5. Comparar alternativas. Radiadores, fancoils, suelo o sistemas combinados, valorando obra, estética, ruido, confort y consumo.
  6. Dimensionar y regular. Selección del equipo, hidráulica, potencia eléctrica, control por zonas y puesta en marcha.

Este método evita adaptar la casa a una máquina escogida de antemano. Se hace lo contrario: se diseña la instalación alrededor de la vivienda y de quienes viven en ella.

Aerotermia en una vivienda existente: sí, pero con proyecto

Instalar aerotermia en una casa ya construida es técnicamente posible en la mayoría de los casos. Puede realizarse conservando radiadores compatibles, sustituyendo algunos emisores, incorporando fancoils o aprovechando una reforma para instalar suelo radiante. La obra necesaria y el coste dependerán de la situación de partida.

La decisión debe basarse en un estudio de cargas, no en promesas generales. Cuando la bomba de calor, los emisores, la regulación y la envolvente trabajan como un único sistema, la aerotermia puede transformar la forma de climatizar la vivienda: más uniforme, silenciosa y coherente con el diseño del hogar.

En Autoconsun estudiamos instalaciones de aerotermia en viviendas existentes de la Comunidad de Madrid.

Analizamos lo que ya tienes, lo que merece la pena conservar y el nivel de intervención necesario para alcanzar el confort que buscas. Puedes solicitar un estudio personalizado o visitar nuestro showroom en Las Rozas para conocer cómo funcionan las distintas soluciones antes de decidir.

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Carlos Jimeno

Carlos Jimeno es el gerente de Autoconsun, empresa española especializada en energías renovables y soluciones integrales de eficiencia energética. Desarrolla proyectos “llave en mano” que combinan consultoría, comercialización e instalación de sistemas sostenibles para climatización y ahorro energético.

Su dilatada experiencia abarca campos como aerotermia y geotermia, energía solar fotovoltaica, sistemas de acumulación de energía solar, suelo y techo radiante-refrescante o mantenimiento de instalaciones energéticas.

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